junio 30, 2021

Las actitudes compulsivas

Si eres una de esas personas que te has hecho una de las siguientes preguntas o alguna similar, sin lugar a dudas este blog, es lo que necesitas leer:

¿Por qué tengo insomnio? o ¿por qué no puedo dejar de fumar? o tal vez te cuestionas ¿Por qué como en forma compulsiva? ¿Qué hay trás mis ataques de dulzura después de cenar? o ¿por qué hago ejercicios coersitivamente?
Las actitudes compulsivas. Descubrir las emociones que se esconden trás estas conductas dañinas, es el primer paso para superarlas.

1. Conoce las emociones

Para poder responder estas preguntas, debemos comprender que una particularidad de nuestra mente es que no todas las emociones son identificadas, entendidas o sentidas, en nuestra consciencia. Existen en nuestro interior muchas emociones que no llegamos a hacer conscientes y por lo tanto no somos capaces de procesarlas debidamente. Cuando tenemos preocupaciones, sucede en algunas ocasiones, que las mismas no son interpretadas o pese a ser identificadas, nosotros mismo las rechazamos inconscientemente y es por ello que surgen en cada uno de nosotros problemas de ansiedad sin dirección.

2. Ir hacia adentro

Una de las maneras más comunes de manifestar esta problemática es la necesidad compulsiva de mantenernos lejos de nosotros mismos, sumando actividades que ocupen nuestro tiempo para no mirar hacia adentro, hacia las verdaderas necesidades de sacar afuera esos sentimientos, procesarlos debidamente y ver que nos están mostrando. Como método de escape y ocultamiento, nos mantenemos ocupados o nos aferramos a determinadas actividades como leer las noticias, adentrarnos en nuestros teléfonos celulares o ejercitarnos coercitivamente.

3. Enfrenta tus dolores

Otra manera de negación gira en torno a la necesidad que tenemos de no sentirnos heridos. Cuando alguien ha violado nuestra confianza, hemos dudado de su bondad o ha lastimado nuestra autoestima, entonces escapamos a reconocer el grado de vulnerabilidad y exhibición que todos tenemos. Guardamos el dolor en lo profundo y adoptamos una actitud endeble y animosa de alegría que disfraza la tristeza no reconocida. Buscamos maneras de adormecernos químicamente, recurrimos a cigarrillosansiolíticos o pastillas para dormir mejor, enmascarando la herida que nos han provocado. Otras veces ocultamos con hidratos de carbono o chocolates el rechazo afectivo o el desamor y el sentimiento de abandono.

Como quedo claro en estos ejemplos sucintos, pagamos un alto precio por el fracaso de no desenmascarar y enfrentar nuestras emociones. Nos deprimimos por todo, cuando no sabemos encontrar una razón específica. Comenzamos a sufrir insomnio a causa de todos los pensamientos omitidos durante lo largo del día.

4. Reconstruye tu autoimagen

Evitamos confrontar las emociones porque no coinciden con la autoimágen que tenemos y reconocemos de nosotros mismos, formada a partir de ideas limitantes que recolectamos del medio en que vivimos. Necesitamos autocompadecernos. Necesitamos hallar un lugar en el cual nuestros conflictos sean cálidamente aceptados y reconocidos para lograr así procesarlos y liberarnos de esa carga. Fallamos para conocernos porque nos causa dolor no cumplir con las expectativas del afuera. Procesar emociones requiere de una contención especial formada por buenos amigos, buenos terapeutas y buenas relaciones que nos aporten un grado de madurez emocional y disponibilidad de tiempo, junto con la actitud de entrega que solo nacen de un feedback emocional entre dos personas que se abren a conocerse desde lo profundo de su ser, desde el interior de cada uno.

Es la actitud de apertura emocional la que crea esa empatía capaz de superar cualquier inconveniente o situación. La que ofrece el ámbito ideal de superación y crecimiento, en el cual nuestras defensas comunes pueden declinar y ser dejadas a un lado.

5. Conocerte es tu mejor decisión

El resultado a este proceso es siempre un alivio a nuestro estado anímico y el comienzo de un camino de autoconocimiento e inteligencia emocional que iremos adquiriendo al hacer un hábito de esta manera de enfrentar nuestras problemáticas y que nos hará exitosos en nuestra vida y llevándonos a tener mejores y más sinceras relaciones con quienes nos rodean.

Darte la oportunidad de mirar hacia adentro y conocerte en profundidad es la mejor decisión y el mejor regalo que podés hacerte y hacerles a quienes comparten la vida con vos.

Gracias por leerme!

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