julio 1, 2021

¿Cómo armonizar nuestros pensamientos?

Hoy en día son muchas las personas que están lidiando con sus propios pensamientos, al punto en el que no logran tener control sobre ellos. Muchas veces los pensamientos  terminan por convertirse en nuestro enemigo silencioso, invadiendo nuestra mente en todo momento, por lo general en los espacios en los cuales nuestras defensas están bajas y hacen estragos en nosotros, llenándonos de sentimientos de ansiedad, tristeza y desarmonizando nuestras energías y bajando nuestras vibraciones.

Nuestra consciencia tiene varios planos. Uno de ellos es la llamada consciencia de vigilia, que es el estado al que reconocemos como el estar despiertos. Aún allí no estamos sino en un sueño hipnótico.  Constantemente recordamos situaciones del pasado, elaborando conjeturas sobre lo que hubiese ocurrido si en un momento determinado hubiéramos actuado de otra manera y proyectamos hacia el futuro repetidamente. En muy pocos instantes estamos centrados en el presente, en el aquí y ahora que es el presente real. Ese es el pequeño instante que se diluye al tomar consciencia de que existe y de su inmensa importancia para nosotros.

Esta manera de manejarnos no nos lleva a ninguna solución posible, al contrario, genera caos en nosotros regalándonos una oportunidad para hacer el cambio que necesitamos en nuestro modo de pensar y actuar. De otra forma solo entraremos en la neurosis a la cual nos arrastra nuestra mente reptiliana.  La neurosis no es más que una discordancia entre el cuerpo y la mente.
¿Cómo armonizar nuestros pensamientos?

1. Eliminar los pensamientos recidivantes

Gastamos muchísima energía en sostener esos pensamientos que se tornan infinitos y eso nos produce un cansancio mental y físico. Los pensamientos son de origen cuántico, son también emocionales y se ven reflejados en nuestro cuerpo físico originando diferentes respuestas como por ejemplo las reacciones químicas a nivel neurotransmisores, enzimas y hormonas entre otras sustancias, que pueden ocasionar miedos, ansiedad, nerviosismo que son el origen de un círculo vicioso que trabaja en nuestro cerebro de manera similar a una adicción haciendo que volvamos una y otra vez a esa rueda sinfín de pensar y revivir sentimientos y pensamientos que nos dañan.

En otro artículo hablé de los patrones mentales y de la forma de cortar con esta situación, ya que son dañinos para nosotros si no solucionamos esta situación de raíz. Una vez aprendida esta técnica si la utilizas sentirás que te quitaste un gran peso de encima. Cada vez que luchamos contra algo queriendo eliminarlo lo único que conseguimos es fortalecerlo porque estamos centrando toda nuestra energía en ello. En el tema de los pensamientos es luchar contra nosotros mismos literalmente y al mismo tiempo esta manera de actuar nos impide conectar con nuestro presente.

2. Encontrar la solución en mi.

Debemos entender y aceptar que somos capaces de manejar nuestra mente y nuestros pensamientos. Que tenemos el control sobre ellos ya que son herramientas que están a nuestro servicio y somos quienes ordenamos sobre ellas. Nuestro espíritu es quien manda y él es un observador constante de lo que sucede en nuestro interior. Nunca juzga, solo observa lo que ocurre y pone orden. De este modo solo vemos lo que transcurre evitando entrar en ansiedad. Una manera de calmarlos y de que finalmente desaparezcan es observarlos en cámara lenta como van y vienen...más y más lentos cada vez... perdiendo el color... el sonido...alejándose y perdiendo brillo como en una vieja película en sepia que se hace más pequeña y oscura hasta ser una fotografía que termina en ser un pequeño punto que desaparece. Este ejercicio es muy eficaz para calmar la mente y sacarnos de la ansiedad haciendo que entremos en relajación. Finalmente podemos imaginar un lugar que nos guste llenarlo de colores y sonidos calmos de la naturaleza y visualizar que caminamos por ahí sincronizando nuestros pasos con la respiración...

3. Ser un observador

Nuestra mente se calmará y evitaremos así que la adrenalina y el cortisol, que son neurotransmisores simpáticotonicos que liberamos en nuestra sangre cuando activamos los pensamientos, hagan su proceso adictivo perjudicial para nosotros. Los resultados siempre serán iguales si no cambiamos los pensamientos. Debemos aprender a tener el cuerpo y la mente unidos en el aquí y ahora, dejar de lado nuestra lucha interna contra los pensamientos y los sentimientos para dar lugar a la observación y comprender el cambio que debemos hacer. Situarnos como observadores, que nuestra consciencia mire las emociones, el sentir corporal y la fragmentación que creamos entre ellos.

Tenemos cerca de 65.000 pensamientos diarios contra los cuales entablamos nuestra batalla y eso nos provoca tristeza y frustración porque somos derrotados cada vez. Los resultados de este proceso son la tristeza, la ansiedad, la depresión, el miedo y la fragmentación mental y emocional. Cuando veo desde afuera lo que está sucediendo en mi mente sin identificarme y vibrar con ello, sin conectar, sin juzgar lo que siento y pienso con esa nueva energía comenzarán a llegar los cambios tan deseados. Dejaremos así de alimentar esos ciclos y morirán.

4. Finalmente tomo consciencia

Comenzará a nacer espacio entre los pensamientos y en ese espacio estaremos cada uno de nosotros, estará nuestro espíritu. A partir de ese momento tendremos la oportunidad de elegir, de decidir lo que deseamos pensar. Al principio notaremos que el antiguo mecanismo quiere regresar pero ya aprendimos a reconocerlo y a cambiarlo, a salir a mi yo real, a mi espíritu.

Cuando aparezca este programa debes conectar con tu corazón, respirar, meditar, sentirte internamente y buscar el silencio mental, el equilibrio de tus emociones y tu cuerpo en esa línea, conectar cuerpo y emoción al universo como unidad de paz.

Nuestra mente tiene una base o sustrato biológico que es un mecanismo que permite que cambiemos nuestros pensamientos recidivantes o pensamientos reiterativos nocivos para nosotros. Ese mecanismo es la meditación dinámica o la respiración cuando hiperventilamos. Cada manera de respirar está acorde a un componente mental, cambia el estado mental.

Conclusión

Respirar conscientemente de manera caótica, hiperventilando como lo hacemos al caminar rápido o al correr resetea nuestro cerebro, elimina nuestros pensamientos alineando los estados mentales a ese tipo de respiración. El caos existe para que se genere el orden. Llama al orden. Al igual que lo vemos en la naturaleza luego de la tormenta llega la calma. Es un ciclo.

Luego de hiperventilar notaremos que ese momento es el ideal para observarnos por dentro y buscar el estado de plenitud que se genera allí como consecuencia de ese caos. La plenitud aflora, se disuelve el estado mental en el que estábamos antes de ese respirar caótico y cambiamos el estado mental a uno nuevo , más sereno.

La respiración es un mecanismo de conectar con nuestra consciencia y está al alcance de todos para brindarnos excelentes beneficios. No dejes de leer, investigar o consultarme al respecto porque te será de gran ayuda.

Gracias por leerme.

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