junio 30, 2021

Patrones mentales

Muchos de ustedes se preguntarán ¿Qué son los patrones mentales?

Son rastros de memorias en el tejido cerebral que funcionan como módulos de pensamientos, los utilizamos para codificar información. completos constituyendo verdaderos caminos de reacción que se tornan automáticos. Tanto es así que crean nuestra manera de pensar y actuar.

La PNL (programación neurolingüística) nos permite reconocerlos para aceptarlos y cambiar los patrones indeseados por otros que podemos usar en nuestro beneficio. Si querés saber más cobre programación neurolingüistica podes leer mi blog aquí.

Muchas veces sin detenernos a pensar en el porqué, no consideramos nuevas ideas o dejamos de ver soluciones posibles a problemáticas propias o ajenas, debido a los patrones mentales que guardamos en nuestra mente y que rechazan automáticamente otras ideas. La negociación es un tipo de solución en los problemas interpersonales que se aborda para solucionar un conflicto. Con PNL optimizamos nuestras capacidades para relacionarnos con los demás. A la vez que nos permite conocernos mejor a nosotros mismos.
Patrones mentales. Descubre más sobre nuestro sistema de codificar la información y como modificarlo.

1. Cambia los pensamientos recurrentes

Existe una conexión mente cuerpo que hace que podamos cambiar las cosas que no nos gustan o benefician desde el pensamiento. Cuando cambias tus pensamientos o tu foco de atención, cambias tu estado de ánimo, tu humor, y hasta puedes cambiar tu cuerpo físico.

Cuando prestamos atención a algo en particular o comenzamos a tener pensamientos recurrentes, las neuronas forman constelaciones o cableados y a medida que nos enfocamos en un pensamiento determinado el cerebro se asegura de que ese cableado se refuerce para poder así tener acceso más rápido y eficiente y hacer que nuestra respuesta sea más veloz. Se forma así un patrón mental que se repetirá en forma automática cuando lo activemos a través de un pensamiento.
Este sistema se denomina neuroplasticidad y tiene un lado positivo y uno negativo, por un lado es excelente para automatizar respuestas y lograr reaccionar mucho más rápido, pero cuando esas respuestas no son las deseadas se torna bastante difícil para las personas realizar el cambio correspondiente.

El neuropsiquiatra Jeffrey Schwartz investigó estos mecanismos y estableció que existen dos tipos de patrones mentales y descubrió cuatro pasos para modificarlos.
Los patrones de pensamiento, son aquellos que no pueden prevenirse y los patrones de conducta o comportamiento son factibles de prevención.

2. Deshace los apegos neurológicos

El primer paso para poder solucionar un problema es reconocer el patrón mental que lo causa. El segundo paso es aceptarlo. Existen algunas pautas que te permiten modificar los patrones que te están perjudicando como por ejemplo:

Ser consciente de la mayor parte de tus pensamientos y de las emociones que cada uno te genera. A veces pensamos cosas que no nos llevan en la dirección que deseamos y debemos reconocer ese camino reiterativo que nos aleja del bienestar mental para enredarnos en pensamientos recurrentes y negativos que no nos benefician para nada y que no dejamos de generar.

Nuestra atención sobre un tema determinado hace que se cree esta red neuronal en el cerebro, modificándose a sí mismo, a nivel estructural y funcional generando el patrón.

Estos circuitos atrapan nuestra atención creando un feedback y reforzándolos de manera que pensamos más y más en ello de manera compulsiva.

A pesar de esto es posible entrenar nuestra habilidad para cambiar el foco de nuestra atención y con ello nuestro cerebro. Si eliminamos la atención obsesiva de los estímulos indeseados deshacemos los apegos neurológicos y nuevas conexiones serán afianzadas.

3.  Comenzar el cambio

Los patrones de pensamiento y comportamiento desaparecen cuando nos proponemos hacerlo y trabajamos en ello. Existe evidencia científica de que la mente puede cambiar la química cerebral. El Dr. J Schwartz diseñó un proceso de cuatro pasos para borrar patrones dañinos repetitivos. Siempre comenzando desde reconocer y asumir estos patrones.
Estos cuatros pasos son:

  1. Reetiquetar
  2. Reasignar
  3. Reenfocar
  4. Revalorizar

Reetiquetar: Hace referencia a ponerle mentalmente una etiqueta de FALSO a un pensamiento dañino y a sus sentimientos asociados.(todos los pensamientos van acompañados de sentimientos) Ingresamos así la posibilidad de que nuestros pensamientos pueden ser distorsionados o ilusorios. Aprendemos a no creernospor default, todo lo que pensamos. Para re etiquetar tenemos que ser conscientes de nuestros pensamientos y estar atentos a ellos. La atención se desarrolla ejercitándola.

Reasignar: Una vez que notamos estos pensamientos recurrentes nos preguntamos ¿Por qué vuelven estos pensamientos una y otra vez? y respondemos es un fallo o una confusión cerebral, mi cerebro crea ruido mental y envía mensajes falsos. Los escáneres cerebrales muestran que esta actividad calma considerablemente nuestra reactividad ansiosa. Nos da seguridad para que el sistema nervioso no entre en amenaza.

Reenfocar: Reemplazamos el viejo patrón por uno nuevo. Pasamos del plano mental ( intelectual) al físico ( cambio de comportamiento). Nos preguntamos : ¿Qué puedo hacer al respecto? Es entonces cuando el nuevo comportamiento afianza la química cerebral generando nuevas conexiones y nuevos enlaces electroquímicos.

La ciencia es categórica en cuanto a decir que el hábito más eficaz para reenfocar es el método de la atención plena o mindfulness. Son meditaciones centradas en diferentes problemáticas a resolver. En este caso a centralizar la atención en los pensamientos. Este es un hábito que reestructura y mejora los procesos corticales de tu cerebro de manera eficáz y sencilla.

Revalorizar: A medida que incorporamos los hábitos nuevos se disuelven los patrones viejos y dañinos, porque nuestro cerebro los percibe como distracciones y engaños, entendiendo que son inútiles, mientras que tus nuevos patrones crean en vos satisfacción y felicidad y provocan cambios y control sobre tu respuesta conductual y sentimental.
Reemplazando así los viejos patrones por nuevos comportamientos más alineados a lo que quieres experimentar en tu vida.

4. Resilientes y equilibrados

El cuerpo y la mente se conectan creando hábitos que potencian nuestras capacidades biológicas y psíquicas, ayudándonos a ser personas equilibradas, resilientes, sanas y enfocadas, fortaleciendo nuestras capacidades sociales, nuestras virtudes humanas y reforzando nuestras capacidades intrínsecas.

He descubierto en mi propia experiencia que este es un buen camino para andar y disfrutar del proceso mientras llegamos a alcanzar las metas deseadas. Nos aporta el crecimiento de nuestro amor propio y nos hace notar muchas capacidades personales que teníamos olvidadas, refrescándonos así la visión de nosotros mismos y logrando que nos valoremos y que amemos nuestro mundo interno apreciándonos desde otro lugar.

Espero que este humilde aporte que publico para ustedes sea de interés y ayuda para todos los que buscan seguir evolucionando.

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